Factores a la hora de elegir un terreno para un invernadero

28 Ene Factores a la hora de elegir un terreno para un invernadero

 

Hay hoy día una tendencia a nivel mundial y es que, personas o empresas que no provienen de la agricultura dispuestas a invertir en ella. Suele tratarse de empresarios con formación en economía o empresariales que ven en la agricultura un futuro brillante a medio y largo plazo.

Este tipo de emprendedores no suelen disponer de terrenos heredados y no quieren dejar nada al azar ni hacer que su inversión dependa de las inclemencias climáticas, por lo que eligen cultivar en entornos protegidos, en invernaderos.

Para ellos o para aquellos agricultores con experiencia previa que quieran ampliar sus instalaciones en un nuevo emplazamiento, queremos enumerar una serie de ventajas a la hora de elegir un terreno donde implantar su nueva agroindustria.

Este listado se ha elaborado en base a la experiencia de nuestros ingenieros y comerciales al tratar con clientes a lo largo de todo el mundo.

  • Nivelación del terreno. Es un factor que en muchas zonas no se considera importante debido a que poseen una orografía plana o que el tipo de terreno para el invernadero a nivelar es blando-medio, pero nos hemos encontrado con clientes que han tenido serios problemas a la hora de trasladar maquinaria pesada de nivelación hasta el terreno o que han invertido mucho dinero por ser un terreno duro o rocoso.

 

  • Cantidad y calidad del agua disponible. Es imprescindible antes de adquirir un terreno para la implantación de un invernadero, conocer la disponibilidad de agua que hay, realizar un análisis químico de la misma y compararlo con las necesidades de la explotación y la sensibilidad del cultivo a ciertos elementos químicos que puede haber presentes en el agua.

 

  • Cantidad de luz. La cantidad de luz disponible no suele variar mucho entre un terreno u otro dentro de una misma zona geográfica, pero sí hay elementos a evitar que pueden reducir la cantidad de luz a lo largo del día dando sombra, especialmente a primera y última hora del día como árboles o montañas.

 

  • Baja humedad. De sobra es conocido que la humedad es factor de riesgo para infecciones en los cultivos. A pesar de que hay ciertos cultivos que requieren humedad en ciertas fases del cultivo, es algo que se puede aportar artificialmente, mientras que reducir la humedad es algo complejo y costoso.

 

  • Acceso a electricidad. El consumo de electricidad por parte de un invernadero aumenta conforme más tecnificado es, por lo que tener acceso a red eléctrica estable es una garantía de futuro.

 

  • Acceso a carreteras. No sólo es importante a la hora de ejecución del proyecto el poder llevar todos los materiales pesados y maquinaria al terreno donde se edificará el invernadero, sino que durante la fase de cultivo, habrá un constante tráfico de camiones llevando el producto a los mercados.

 

  • Vientos existentes. El viento es un arma de doble filo, es necesario para renovar el aire dentro del invernadero y para enfriarlo en climas cálidos pero un viento excesivo puede llegar a dañar la estructura, siendo necesario colocar una barrera vegetal de protección. La dirección de los vientos predominantes en el terreno para el invernadero se tendrá en cuenta a la hora de orientar las ventanas cenitales.

 

No siempre es posible encontrar el terreno perfecto que cumpla con todos estos factores y hay algunos que son más fáciles de corregir que otros pero la agricultura protegida en invernadero cada día se parece más a una industria en la que, controlando todos los factores, controlamos la calidad, homogeneidad y cantidad de producto y es esto lo que está atrayendo a inversores provenientes de otros campos.

 

 

Para más información, no dude en consultarnos.

info@jhuete.com | (+34) 968 807 368 | www.jhuete.com